¿Qué es exactamente el olvido de datos RGPD?

El derecho al olvido de datos RGPD es tu herramienta para tomar el control de tu huella digital, pero seamos sinceros, no siempre es tan fácil como pulsar ‘eliminar’. Piensa en esa foto antigua en una red social o en tu nombre en una lista de un evento de hace años. Este derecho te permite solicitar que se supriman tus datos personales cuando ya no hay una razón legítima para que una empresa los conserve.

No se trata de reescribir la historia, sino de proteger tu privacidad. A estas alturas de 2026, con el RGPD ya bien asentado, las organizaciones deben tener procesos claros para gestionar estas peticiones. Si la información es irrelevante, inexacta o el tiempo de conservación ha expirado, tienes derecho a pedir que desaparezca.

¿Cuándo puedes solicitar el borrado de tus datos?

No puedes pedirlo por capricho. El RGPD establece situaciones concretas. Te resumo las más comunes para que vayas al grano:

Tus datos ya no son necesarios. La empresa los recogió para una finalidad concreta que ya se ha cumplido.

Retiras tu consentimiento. Si diste tu permiso explícito para el tratamiento y no existe otra base legal, puedes retirarlo y pedir el borrado.

Te opones al tratamiento. Ejerces tu derecho de oposición y tus motivos pesan más que los de la empresa para seguir tratando tus datos.

Los datos se han tratado de forma ilegal. Desde el principio, no existía una base legal válida para recoger o usar esa información.

Pasos para solicitar el olvido de datos RGPD

Activar este derecho es más directo de lo que parece. No necesitas jerga legal, solo ser claro y seguir un orden.

1. Identifica al responsable: Primero, localiza qué empresa tiene los datos y encuentra su canal de contacto para temas de privacidad (normalmente, un email del Delegado de Protección de Datos o DPO).

2. Formula tu solicitud: Envía una comunicación clara identificándote y especificando qué datos quieres suprimir y por qué (puedes usar uno de los motivos anteriores). Solicita que confirmen la eliminación.

3. Espera la respuesta: La empresa tiene un mes para responderte. Si no lo hace o la respuesta no te convence, puedes pasar al siguiente nivel: una reclamación. La AEPD ofrece recursos y es el organismo al que debes acudir, como explican en su blog oficial.

Límites y excepciones: No es una goma de borrar mágica

Aquí viene la letra pequeña. El derecho al olvido no es absoluto. Hay situaciones en las que una empresa puede y debe negarse a borrar tus datos. Entender esto te ahorrará frustraciones.

Por ejemplo, no puedes solicitar que Hacienda borre tus declaraciones de impuestos de los últimos años, ya que existe una obligación legal de conservarlas. Tampoco aplica si los datos son necesarios para ejercer la libertad de expresión e información (como en archivos periodísticos) o por motivos de interés público, como la investigación científica.

Ignorar estas excepciones es una de las fallas RGPD más comunes que cometen las empresas al gestionar estas solicitudes. Conocer las particularidades de la normativa española también ayuda a entender el contexto completo. Gestionar una solicitud de olvido de datos RGPD requiere conocer bien estos límites.

Si necesitas asesoramiento especialista para tu caso particular, estaremos encantados de escuchar tu necesidad para proponerte una opción de servicio ajustada. Si te interesa, puedes consultarnos en nuestra sección de contacto y en breve te responderemos.