¿Qué es la soberanía operativa y por qué te afecta?

La soberanía operativa es tu capacidad real para decidir y controlar los tratamientos de datos, y la AEPD advierte que la estás perdiendo sin darte cuenta. Has contratado ese servicio en la nube, has firmado el contrato y crees que todo está atado. Pero, ¿quién toma realmente las decisiones sobre los datos de tu empresa?

Externalizar un servicio no significa externalizar tu responsabilidad. Como responsable del tratamiento, sigues teniendo la obligación de garantizar el cumplimiento del RGPD en todo momento. Perder el control te expone directamente a sanciones.

Cómo pierdes el control sin darte cuenta

El problema surge con la complejidad de los servicios tecnológicos actuales. Delegas el procesamiento en un proveedor, pero este a su vez puede usar sub-proveedores, cambiar la ubicación de los servidores o modificar las medidas de seguridad sin que tú tengas una visibilidad clara o poder de decisión real.

Te conviertes en un mero espectador de un tratamiento del que eres legalmente el máximo responsable. Esta falta de control choca de frente con el principio de responsabilidad proactiva del RGPD. No basta con firmar un contrato; debes poder demostrar tu control efectivo. De lo contrario, una inspección puede acabar mal, como ya hemos visto en las sanciones millonarias de la AEPD.

Recupera tu soberanía operativa: 3 acciones clave

No se trata de dejar de usar servicios de terceros, sino de hacerlo bien. La AEPD insiste en que debes mantener el poder de decisión y la capacidad de verificación. Aquí te explico cómo.

1. Evalúa y audita a tu proveedor

El contrato de encargado de tratamiento (Art. 28 RGPD) es el punto de partida, no el final. Antes de contratar, investiga a fondo al proveedor. ¿Te ofrece transparencia total sobre sus operaciones? ¿Permite auditorías? ¿Qué control te da sobre la cadena de subcontratación? No te fíes solo del papel, exige evidencias.

2. Fija los límites en el contrato

Tu contrato debe ser más que una plantilla. Exige cláusulas que te otorguen poder de veto sobre decisiones críticas. Por ejemplo, que cualquier cambio de sub-encargado o transferencia internacional de datos requiera tu aprobación explícita previa. Este es un pilar fundamental para asegurar que mantienes el traspaso de tus datos UE bajo control.

3. Implementa tus propias salvaguardas

No delegues el 100% de la seguridad. Aplica medidas técnicas que te mantengan al mando, como el cifrado de datos donde tú custodias las claves (BYOK – Bring Your Own Key). Monitoriza los logs de acceso y configura alertas. Una buena arquitectura privada es la base para construir una defensa sólida y no depender por completo de la palabra del proveedor.

La propia AEPD ha publicado orientaciones claras sobre la necesidad de mantener este control, como puedes consultar en su publicación sobre soberanía operativa. Ignorar estas advertencias es operar con un riesgo innecesario.

En definitiva, la soberanía operativa no es un concepto teórico, es una exigencia práctica. Asegúrate de que, aunque otro ejecute el tratamiento, tú siempre lleves el timón.

Si necesita asesoramiento especialista para su caso particular en esta materia, estaremos encantados de escuchar su necesidad para proponerle un opción de servicio ajustada a su caso. Si está interesado, por favor déjenos su consulta para consultarnos en nuestra sección de contacto y en breve le responderemos.