Entender el RGPD algorítmico es crucial, sobre todo cuando tu nuevo CRM acaba de descartar a un candidato ‘poco idóneo’ para un puesto. ¿Quién ha tomado la decisión? ¿El software o tú? Esto ya no es ciencia ficción, es el día a día de las empresas en 2026. Usar inteligencia artificial para tomar decisiones sobre personas conlleva una responsabilidad enorme y, si no lo gestionas bien, las consecuencias pueden ser serias.
No se trata de demonizar la tecnología. La automatización agiliza procesos y puede reducir sesgos humanos, pero también puede crear otros nuevos, más opacos y difíciles de detectar. Y aquí es donde el RGPD tiene mucho que decir.
¿Qué es exactamente el RGPD algorítmico?
No busques un nuevo reglamento. El RGPD algorítmico no es una ley aparte, es el término que usamos para referirnos a cómo aplicamos los principios del Reglamento General de Protección de Datos a las decisiones automatizadas y la elaboración de perfiles que realizan los sistemas de IA.
Hablamos de cualquier proceso que toma una decisión sobre una persona sin intervención humana significativa y que tiene efectos legales o le afecta de forma similar. Piensa en la concesión de un crédito, la selección de un CV o incluso la personalización de una prima de seguro. Si un algoritmo lo decide, tienes que cumplir.
El Artículo 22 del RGPD: Tu ancla legal
El corazón de todo esto es el Artículo 22. En pocas palabras, establece el derecho de las personas a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el tratamiento automatizado. Esto implica tres derechos fundamentales para el afectado:
- Obtener intervención humana: Siempre debe existir la opción de que una persona revise la decisión del algoritmo.
- Expresar su punto de vista: El individuo afectado debe poder dar su opinión y presentar sus argumentos.
- Impugnar la decisión: Tiene derecho a cuestionar el resultado y pedir una reconsideración.
Estas garantías son obligatorias salvo que la decisión sea necesaria para un contrato, esté autorizada por ley o se base en el consentimiento explícito del interesado. Pero incluso en esos casos, debes asegurar las garantías adecuadas. La transparencia es tu mejor aliada para un buen cumplimiento del RGPD algorítmico.
Pasos prácticos para alinear tu IA
Vale, vamos a lo práctico. ¿Cómo evitas problemas? No basta con comprar un software y cruzar los dedos. Tienes que actuar de forma proactiva.
1. Transparencia radical: Informa con claridad
Debes informar a los usuarios de que estás utilizando estos sistemas. Explica de forma sencilla la lógica que aplica el algoritmo, la importancia y las consecuencias previstas de ese tratamiento. Olvídate de textos legales indescifrables.
2. EIPD obligatoria antes de empezar
Antes de implementar cualquier sistema de decisión automatizada, realiza una Evaluación de Impacto relativa a la Protección de Datos (EIPD). Te obliga a identificar y mitigar los riesgos para los derechos y libertades de las personas. Es un paso que no te puedes saltar y que te ahorrará muchos dolores de cabeza. Una correcta evaluación es la base de todo el proceso.
3. El derecho a la explicación y el RGPD algorítmico
Este es el gran reto técnico, especialmente con modelos de «caja negra» (black box). Aunque el RGPD no exige explicar el funcionamiento interno completo del algoritmo, sí te obliga a proporcionar una explicación con sentido sobre la decisión tomada. Debes poder justificar por qué el sistema ha dado un resultado concreto. Si tu proveedor no te ofrece esta capacidad, tienes un problema serio. Un buen Registro de Actividades de Tratamiento te ayudará a documentar estos flujos de datos.
4. El factor humano: Un DPO experto
La tecnología cambia, pero los principios legales se mantienen. Necesitas a alguien que entienda ambos mundos. La figura del Delegado de Protección de Datos (DPO) es clave para supervisar estos tratamientos complejos. Asegúrate de que tu DPO tiene la formación y el conocimiento actualizados. Contar con el perfil de DPO 2026 que buscas no es un lujo, es una necesidad estratégica.
En definitiva, el RGPD algorítmico te exige que mantengas el control. La IA debe ser una herramienta a tu servicio, no una caja negra que toma decisiones por ti. Ignorar estos principios no solo te expone a sanciones importantes por parte de la AEPD, sino que también erosiona la confianza de tus clientes y empleados.
Si necesitas asesoramiento especialista para aterrizar esto en tu caso particular, estaremos encantados de escuchar tu necesidad para proponerte una opción de servicio ajustada. Si te interesa, por favor, déjanos tu consulta en la sección de contactar y en breve te responderemos.
