¿Pagar dos veces por el mismo error? Sí, es posible
La indemnización LOPD es esa consecuencia económica que nadie quiere afrontar y que, a menudo, se olvida tras una sanción de la AEPD. Imagina la situación: un error humano, una brecha de seguridad y, de repente, no solo te enfrentas a una multa administrativa, sino también a la reclamación directa de las personas cuyos datos se han visto comprometidos. Es el segundo golpe, y puede doler más que el primero.
A diferencia de la sanción, que va a las arcas públicas, esta compensación va directa al bolsillo del afectado. Hablamos de responsabilidad civil: si causas un daño, lo reparas. Y en protección de datos, un daño puede ser desde una pérdida económica hasta la simple angustia generada por la exposición de información personal.
Requisitos para exigir una Indemnización LOPD
Para que un afectado pueda reclamarte una compensación, no basta con que hayas cometido una infracción. Se tienen que alinear tres planetas, por así decirlo:
- Acción u omisión: Has incumplido la LOPDGDD o el RGPD. Por ejemplo, una fuga de datos personales por falta de medidas de seguridad.
- Daño real: El afectado debe demostrar que ha sufrido un perjuicio, ya sea material (pérdidas económicas) o moral (ansiedad, daño a su reputación).
- Nexo causal: Este es el punto clave. El afectado tiene que probar que tu incumplimiento ha sido la causa directa de su daño.
El daño moral: el protagonista invisible
Aquí es donde se complica. El daño moral es subjetivo, pero los tribunales cada vez lo tienen más en cuenta. La simple zozobra o inquietud generada al saber que tus datos personales (DNI, datos de salud, información financiera) están en las manos equivocadas ya se considera un daño indemnizable. Las sentencias por este motivo son cada vez más frecuentes y sientan precedentes importantes.
¿Cómo puedes proteger tu negocio?
Prevenir una indemnización LOPD no es cuestión de suerte, sino de estrategia y diligencia. No se trata de no cometer errores nunca, sino de poder demostrar que hiciste todo lo razonablemente posible para evitarlos. La prevención activa es tu mejor defensa.
Esto implica tener una arquitectura privada robusta que sirva de base para tus operaciones y un sistema claro para la gestión de derechos de los interesados. No son gastos, son inversiones en tranquilidad. Ignorar estos aspectos es dejar una puerta abierta a reclamaciones que pueden comprometer seriamente la viabilidad de tu proyecto.
Consulta los criterios y casos que la propia AEPD publica en su blog oficial para entender la magnitud de las decisiones actuales.
Si necesita asesoramiento especialista para su caso particular en esta materia, estaremos encantados de escuchar su necesidad para proponerle un opción de servicio ajustada a su caso. Si está interesado, por favor déjenos su consulta en la sección contactar y en breve le responderemos. Puede consultarnos en nuestra sección de contacto.
