¿Crees que tu copia de seguridad te salvará? Piénsalo dos veces

Tener backups conforme a ley va mucho más allá de duplicar archivos en un disco duro externo; implica un proceso que garantiza la integridad, confidencialidad y disponibilidad de los datos personales que manejas. Das por hecho que, ante un desastre, solo tienes que restaurar y seguir. Pero la realidad es que un backup mal gestionado no solo es inútil, sino que puede ser la causa directa de una sanción importante.

El problema no es si haces copias, sino cómo las haces. ¿Están cifradas? ¿Dónde las guardas? ¿Has probado alguna vez a restaurarlas? Si dudas en alguna de estas respuestas, sigue leyendo.

Los errores que invalidan tu copia de seguridad

Muchos fallos de bulto convierten tu supuesto salvavidas en un riesgo. El más común es pensar que cualquier copia vale. Aquí te dejo los tres errores que vemos constantemente y que debes corregir ya:

1. Olvidar el cifrado

Una copia de seguridad sin cifrar es una bomba de relojería. Si ese disco duro o ese acceso a la nube cae en las manos equivocadas, acabas de provocar una fuga de datos personales en toda regla. Aplicar un blindaje con cifrado a tus copias es una medida de seguridad básica e innegociable. No hacerlo es una negligencia grave.

2. Almacenamiento sin control

¿Guardas las copias en un servidor en tu misma oficina? Si hay un incendio o una inundación, lo pierdes todo: el original y la copia. ¿Usas un servicio en la nube? Debes asegurar que tu proveedor cumple con el RGPD y que los datos no se alojan fuera de territorios seguros. La ubicación y las condiciones de almacenamiento importan, y mucho.

3. La prueba de restauración que nunca llega

Tienes copias automatizadas cada día. Fantástico. Ahora la pregunta del millón: ¿cuándo fue la última vez que intentaste restaurar una? Un backup que no se puede restaurar es, simplemente, un archivo corrupto ocupando espacio. Debes programar pruebas de restauración periódicas para verificar que, cuando las necesites de verdad, funcionarán.

Pasos para crear backups conforme a ley

Corregir el rumbo es más sencillo de lo que parece si actúas con método. No se trata de comprar tecnología más cara, sino de aplicar un protocolo sólido. Empieza por definir una política clara que todo el equipo entienda y ejecute.

Asegúrate de que tus procedimientos de copia y restauración están documentados. Esto no solo ordena tu operativa, sino que es una prueba clave de diligencia ante una posible auditoría de la AEPD. Para más detalles sobre buenas prácticas, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ofrece recursos de gran utilidad para empresas.

¿Y si el desastre ocurre y el backup falla?

Este es el peor escenario. Un ataque de ransomware cifra tus sistemas y, al intentar restaurar, descubres que tus copias son inútiles. En ese momento, no solo tienes un problema operativo; tienes una brecha de seguridad por pérdida de disponibilidad.

Esta situación te obliga a activar tu plan de respuesta y, muy probablemente, a notificar la brecha. Conocer cómo funciona el reporte de una brecha en 72 horas es vital, porque el reloj empieza a correr desde que eres consciente del incidente. No poder recuperar los datos agrava la situación y demuestra una falta de medidas técnicas y organizativas adecuadas.

En definitiva, tus copias de seguridad no son un mero trámite técnico. Son una pieza central de tu estrategia de cumplimiento y continuidad de negocio. Revísalas, ponlas a prueba y asegúrate de que, cuando las necesites, responderán como esperas.

Si necesita asesoramiento especialista para su caso particular en esta materia, estaremos encantados de escuchar su necesidad para proponerle un opción de servicio ajustada a su caso. Si está interesado, por favor déjenos su consulta en la sección contactar y en breve le responderemos.