Evitar sufrir una brecha de datos y ser sancionadas preocupa a la mayoría de las empresas

Según el informe “Índice de Madurez del riego de la información 2014”, realizado por PwC a petición de Iron Mountain, a la hora de gestionar la información evitar una brecha de datos es prioritario para el 66% de las empresas españolas, para el  76% de las europeas y para el 85 % de las norteamericanas.

No es de extrañar que cada vez las empresas estén más interesadas en custodiar debidamente su información dado las graves consecuencias que puede suponer lo contrario. Las empresas ya no deben preocuparse únicamente del desajuste que supone perder datos necesarios para el buen funcionamiento del negocio y de la posibilidad de que sus competidores se hagan con ella, ya que en los tiempos que vivimos, igual de nefasto es la pérdida de prestigio y la acumulación de las cuantiosas sanciones.

El momento en que la mayoría hacía caso omiso de todo ello ya ha pasado y así lo confirman las cifras, pues según este estudio el 61% de las empresas españolas, el 79% de las europeas y el 74 % de las norteamericanas consideran esencial evitar acciones legales y multas relacionadas con esta materia.

Sin embargo, las compañías de infraestructuras críticas parecen formar parte de aquellos que no desean prestar demasiada atención a estos menesteres. Al menos eso se desprende del estudio realizado por Unisys y Ponemon Institute, según el cual durante el último año un 70% de las compañías de suministro de luz, agua y otras funciones críticas han sufrido al menos una brecha de seguridad que supuso la interrupción de sus operaciones o pérdida de información confidencial.

Conociendo esta cifra resulta cuanto menos llamativo el hecho de que, aunque el 64% de los ejecutivos de seguridad del sector estiman probables nuevos ataques en el próximo año, sólo un 28% de ellos considere que la seguridad sea una de las prioridades principales en su organización.