La agencia de protección de datos de Alemania se ha sumado a las voces en discordia con el reconocimiento facial de Facebook. La agencia instó el pasado miércoles a la red social a que borrase su base de datos de imágenes, por violar las políticas de privacidad de la Unión Europea.
Después de largas conversaciones, el presidente de la agencia de protección de datos de Hamburgo, Johannes Caspar, ha dicho que un posible acuerdo con la red social ha fracasado. Caspar ha afirmado en un comunicado que ahora está volviendo a abrir una investigación de la empresa Menlo Park, California, “con el fin de encontrar una solución jurídicamente correcta con respecto a la utilización de datos biométricos”.
Esta base de datos alberga los rostros de las personas que aparecen en una imagen, para sugerir su etiquetado cuando se sube una fotografía nueva. Para ello, la red social realiza un análisis biométrico, en el que analiza los rasgos de los usuarios y los compara con las nuevas imágenes. Caspar ha sido siempre un ferviente crítico del sistema de privacidad de la red social.
Poder desactivarla no es suficiente
Aunque la red social permite en los ajustes de las cuentas de usuarios que borren esta opción, Caspar apuesta por la opción contraria: que pregunte explícitamente a cada usuario si Facebook puede albergar los rostros en un banco de imágenes. Además, Caspar afirma que la red social incurre en una vulneración de la privacidad de los usuarios de la Unión Europea.
Ante estas acusaciones, la compañía norteamericana ha contestado en un comunicado que el reconocimiento facial “es totalmente compatible con la legislación comunitaria de protección de datos”. No obstante, el órgano regulador alemán no es el único crítico con esta herramienta. Hace dos semanas el gobierno noruego informaba de que está iniciando una investigación sobre si esta medida vulnera la privacidad de sus usuarios.
Aunque Noruega no tiene el apoyo comunitario por no pertenecer a la Unión Europea, las agencias de protección de datos de 27 países han respondido que también están estudiando el reconocimiento biométrico con creciente interés.